viernes, 20 de diciembre de 2019

EL ACALDE DE NERVA ASEGURA QUE LA RIADA PODRÍA “HABERSE EVITADO”


Nerva intenta volver a la normalidad en el día después de la gran riada. Los nervenses afectados, con la ayuda de vecinos, continúan con las labores de limpieza, mientras sigue lloviendo sobre la localidad. 





La noche ha pasado sin incidencias. El arroyo no se ha desbordado y allí ha estado vigilando maquinaria especial. Según su alcalde, en declaraciones a esta casa, lo queda ahora es contabilizar los daños, que han sido muchos y muy graves.


“La catástrofe de Nerva podría haberse evitado”. Así lo manifestaba ayer el regidor nervense a los medios de comunicación, a los que informaba de que ya ha pedido a las administraciones competentes que actúen en el cauce que ha provocado las fatales inundaciones.


El municipio nervense recibía ayer la visita de numerosos onubenses que querían ayudar en la medida de lo posible. 

Ayuda extraordinaria

También se acercaban a la localidad algunas autoridades autonómicas y provinciales, como el presidente de la Diputación de Huelva, Ignacio Caraballo, quien avanzaba una ayuda de 30.000 euros para paliar los daños.


Las inundaciones han afectado al centro de la población. La Avenida de Andalucía, la Plaza Victoria y las calles aledañas, donde está instalada toda la zona comercial y de servicios. También han sido dañadas algunas infraestructuras municipales, como el Teatro Victoria o el Ayuntamiento; y, sobre todo, los domicilios particulares de muchos vecinos, que prácticamente lo han perdido todo.