miércoles, 28 de agosto de 2019

NERVA EXIGE A LA JUNTA QUE CUMPLA CON SU PLAN DE REFORESTACIÓN ANTES DE OTOÑO


Hace un año, a comienzos de agosto de 2018, Nerva sufrió un terrible incendio en la zona de Peña de Hierro, en plena Sierra de San Cristóbal, que terminó por calcinar más de 1.500 hectáreas de monte. Los gobiernos central y autonómico comprometieron medio millón de euros cada uno de ellos para trabajos de reforestación de la zona incendiada.


La Administración central cumplió su compromiso en el mes de febrero de este año, concluyendo la primera fase según lo previsto y en tiempo récord. Por su parte, la Junta de Andalucía aún no ha comenzado a ejecutar su fase del proyecto, a pesar de tenerlo redactado, presentado y fiscalizado.
El alcalde de Nerva, José Antonio Ayala, exige a la Junta de Andalucía el cumplimiento de la parte comprometida para restaurar la zona antes de que lleguen las lluvias torrenciales de otoño. Lo escuchamos. 


Las obras realizadas desde el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de España se centraron en la recuperación de los aspectos más relevantes del ecosistema: minimizar la pérdida de suelo, estabilizar el terreno y contener los procesos erosivos que tienen lugar con posterioridad en las zonas incendiadas, especialmente tras las habituales lluvias que se registran al final de la temporada estival y el comienzo del periodo otoñal. 


La emergencia de estas obras venía justificada por la necesidad de reducir la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, evitar el riesgo de plagas forestales, favorecer la regeneración natural de flora y fauna y contribuir a reparar y mejorar la red de pistas forestales afectadas.

Nerva fue la localidad más afectada de cuantas llegaron a alcanzar las llamas durante la primera semana del caluroso agosto del año pasado. Además de la localidad minera, también se vieron afectados los municipios de Campofrío y El Campillo, así como de Minas de Riotinto y La Granada de Riotinto, en menor medida. Del total de hectáreas calcinadas, más de 500 son de monte público gestionado por la Consejería de Medio Ambiente. También se vio afectado parte del Paisaje Protegido de Río Tinto y el monumento natural de la Montera de Gossan.