jueves, 27 de diciembre de 2018

LA GUARDIA CIVIL DESVELA NOVEDADES SOBRE EL CRIMEN DE LAURA LUELMO

A vueltas con el caso de Laura Luelmo, la Guardia Civil ofreció ayer una extensa rueda de prensa en Madrid para detallar cronológicamente cómo fue la búsqueda, la investigación y la detención de Bernardo Montoya. Y descubrimos muchísimas novedades sobre el suceso.
La primera es que la joven profesora, contra lo que dice la autopsia, murió el mismo día de su desaparición.

Jesús García es teniente coronel de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.


Por tanto, se descartaría el secuestro continuado en casa del asesino confeso o que la zamorana estuviera malherida en el campo. Allí, en el paraje de Las Mimbreras es donde la Benemérita cree que se llevó a cabo la agresión sexual que sí contempla la autopsia.

Ezequiel Romero, coronel de la Guardia Civil en Huelva.


Por la posición del cuerpo, el agente y sus compañeros piensan que no pasó horas sufriendo a la intemperie.

Cuenta el coronel que su asesino confeso fue el principal sospechoso desde el primer momento en que supieron que era su vecino.


Evidentemente, se demostró que mentía.

La Guardia le hizo un seguimiento con la esperanza de encontrar a Laura con vida, pero ya era tarde.

Los agentes aseguran que Montoya la raptó cuando ella volvía del supermercado.


Según el coronel, se vuelve a la calle a recoger una estufa y ella le propina una patada defensiva en el costado. Él se enfada y le golpea la cabeza. Ese podría ser el momento en el que perdió la vida. Forenses y Guardia Civil deberán, entonces, ponerse de acuerdo.