miércoles, 27 de abril de 2016

ENFADO ENTRE LOS VALVERDEÑOS POR EL GASTO QUE SUPONDRÁN LAS NUEVAS ELECCIONES EN ESPAÑA


Salvo sorpresa, el próximo 26 de junio se celebrarán nuevas elecciones generales en España. Tras las reuniones con el Rey, no existe candidato a la investidura, por lo que, de no haber un pacto de última hora, el martes que viene se disolverán las Cortes y se convocarán nuevos comicios.


La repetición de las elecciones no ha gustado nada a los valverdeños, que ven en ellas un gasto innecesario. Y es que supondrán unos 136 millones de euros. Un desembolso importante, critican, por la ‘pataleta’ de no ponerse de acuerdo para gobernar.


Tal es el enfado por estas nuevas elecciones, que muchos valverdeños no saben aún si van a ejercer su derecho al voto el próximo 26 de junio. 


Ahora, los partidos se enfrentan a una reválida y pueden pagar los efectos de la falta de acuerdos. Los valverdeños creen que Podemos y Ciudadanos serán los grandes perjudicados en los próximos comicios por la ausencia de pactos.


Lo hemos escuchado. El gran daño que provocarán las nuevas elecciones será el gasto. Unos 136 millones de euros difícilmente recortables, salvo que los partidos renuncien a los más de 49 millones que supone el envío de propaganda electoral.

Gastos electorales
Nada más que con los gastos de organización, las elecciones costarán 86,7 millones fijos. Más de 17 millones supondrán realizar el escrutinio provisional y los medios informativos, que es la partida más elevada después de la del envío de propaganda.

Justo detrás, aparece el presupuesto de las fuerzas de seguridad, que puede elevarse hasta los 12,7 millones de euros. Otros 12 millones se destinarán a para pagar a los miembros de las mesas electorales y a adquirir, montar y transportar las urnas y cabinas.

Por otro lado, imprimir papeletas, sobres y otros documentos alcanza un presupuesto de 6,3 millones de euros, mientras que empaquetarlos y distribuirlos, más de 1,3 millones. 

El resto del presupuesto lo componen el almacenamiento del material electoral, los artículos de oficina, la campaña de publicidad institucional o, por ejemplo, adecuar las instalaciones del centro de difusión de datos.